Experiencia de Agus Gianre
El tratamiento incluyó la aplicación de bótox en la mandíbula y el protocolo Foxy Eyes, dos procedimientos que trabajan zonas clave para realzar la armonía facial.
El tratamiento comenzó con la aplicación de bótox en la zona mandibular, con el objetivo de definir el marco del rostro y suavizar las líneas de tensión. Luego, se realizó el procedimiento Foxy Eyes para elevar sutilmente las cejas y realzar la mirada, logrando un efecto más armónico y expresivo.
Ambos tratamientos se complementaron para estilizar las facciones sin perder naturalidad. El resultado fue un rostro más definido, equilibrado y con una mirada rejuvenecida.
Agus destacó que “me encanta, cambia muchísimo”, reflejando su satisfacción con la experiencia y los resultados obtenidos.
